Las alas de la paloma

Las alas de la paloma

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Pues de eso me habrá servido —se rio.

Si habían dejado claro que no podían ni querían tratarse, ¿por qué Milly sintió cómo se intensificaba perversamente la relación para la que la habían elegido a su pesar? ¿Podía haber una consecuencia más extraña de su distanciamiento que el hecho de que estuviesen hablando en tono casi íntimo? Quería alejarse de él, o, más bien, alejarse de sí misma en tanto que estaba presente para él. Había comprendido ya —al fin y al cabo, ella también era una criatura maravillosa— que volvería a verle a menudo, y que el rasgo más notable de su amistad sería que ella se quedaría al margen. Podían hablar de cualquier cosa, pero no de ella; y, si respetaban ese acuerdo, tal vez pudieran llegar lejos. Es posible que empezasen justo entonces, cuando Milly aludió a aquella joven tan bella. Si iba a quedarse al margen, lo mejor sería fijarse en otra persona. Así que introdujo a Kate Croy en la conversación, dispuesta hasta cierto punto —pues no temía por ella lo más mínimo— a sacrificarla en caso necesario. El propio lord Mark se lo había puesto fácil al afirmar un poco antes que nadie hacía nada por nada.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker