Las alas de la paloma
Las alas de la paloma Él pareció sorprenderse por el argumento de la joven y, después de la distracción que se produjo cuando les ofrecieron un nuevo plato, respondió:
—Entiendo, quiere decir que su personalidad es hermosa, ¿no? Tiene que hablarme más de ella.
Milly se quedó desconcertada.
—Pero ¿no la conoce usted desde hace más tiempo que yo? ¿No lo ha comprobado por sí mismo?
—No… con ella he fracasado. Es inútil. No la entiendo. Y le aseguro que nada me gustaría más.