Las alas de la paloma
Las alas de la paloma —No. Le dije que, si era necesario, te dejarÃa para irme con él. Pero no sirvió de nada, por eso he dicho —continuó— que no quiso saber nada, ni con unas condiciones ni con otras. Lo primordial es no dejarme escapar.
Densher dudó.
—Pero si acabas de decir que no querÃas escapar de mÃ…
—QuerÃa escapar de la tÃa Maud. Pero él insiste en que sólo puedo ayudarle a través de ella; igual que Marian insiste en que sólo puedo ayudarla a través de ella. A eso me referÃa —volvió a explicar— con lo de que me han echado.
El joven se quedó pensativo.
—¿Tu hermana también te ha echado?
—¡Oh, a empujones!
—Pero ¿te has ofrecido a ir a vivir con ella?