Lo mas selecto
Lo mas selecto Ella habÃa pronunciado aquellas palabras sin deseo alguno de coquetear, sino porque expresaban parte de la idea que le merecÃa la actitud de Selina. TenÃa la sensación de que aquello no estaba bien, de que la trataba como si no tuviera ninguna importancia; porque la señora Berrington sabÃa, sin duda, que las señoras honorables no arreglaban las cosas (por guardar las apariencias) para dejar a una hermana soltera sentada sola, en público, en un teatro, con un par de hombres jóvenes, ya que serÃan dos en cuanto el señor Booker volviera. A Laura le desagradaba que las personas del palco de enfrente, el grupo al que Selina se habÃa sumado, la vieran desde esa perspectiva. Corrió un poco la cortina, se desplazó un poco hacia atrás y oyó que su acompañante exhalaba un suspiro vagamente implorante y protector que parecÃa expresar la sensación (que ella compartÃa por completo) de que aquel espléndido momento se habÃa estropeado de repente. Al cabo de unos minutos, Laura advirtió entre lady Ringrose y sus acompañantes un movimiento que parecÃa indicar que Selina habÃa entrado. Las dos damas que estaban delante se dieron media vuelta: algo sucedÃa en la parte posterior del palco.