Lo mas selecto
Lo mas selecto —Bueno, pues le preguntó a usted por qué iba con tanta frecuencia a Grosvenor Place. No veo nada tan terrible en eso, si es cierto.
—SÃ, con mucha frecuencia. Me gustaba.
—Bien, ése es el asunto que desearÃa aclarar —dijo lady Davenant—. Si le gustaba ir, habÃa un motivo y éste era Laura Wing, ¿no es asÃ?
—Me parecÃa encantadora y sigue pareciéndomelo ahora más que nunca.
—Entonces, es usted un hombre cabal. En definitiva, vous faisiez votre cour[12].
El señor Wendover no contestó de inmediato: los dos se quedaron mirándose.
—No me resulta fácil hablar de estas cosas —dijo por fin—, pero si quiere usted decir con eso que deseaba pedirle que fuera mi esposa, debo decirle que no tenÃa esa intención.
—Ah, entonces estoy totalmente confundida. Le parecÃa a usted encantadora y deseaba verla a diario. Entonces, ¿qué era lo que deseaba?
—No iba a diario. Por otra parte, me parece que en este paÃs tienen una idea muy distinta de lo que constituye… en fin, de lo que es un cortejo. Aquà los hombres se comprometen antes.
—¡Oh, no tengo la menor idea de sus extrañas costumbres! —exclamó lady Davenant con cierta irritación.