Lo mas selecto
Lo mas selecto —Me horroriza —contestó Laura, haciendo a su vez una pausa.
—¿Le horroriza su hermana? Pues eso no está bien. DeberÃa usted casarse, cuanto antes mejor. Querida niña, me parece que me he olvidado de usted de una manera imperdonable.
—Le estoy muy agradecida, pero si piensa que el matrimonio me parece algo feliz… —exclamó la muchacha, riendo sin hilaridad.
—Hará feliz a otro y usted lo será razonablemente. TendrÃa que salir de la situación en que se encuentra.
Laura Wing guardó silencio un momento, aunque no pensaba en eso por primera vez.
—¿Cree entonces que deberÃa alejarme del todo de Selina? Me parece que serÃa un abandono, que actuarÃa como una cobarde.
—¡Oh, querida! No es tarea de jovencitas hacer de paracaÃdas de esposas empeñadas en saltar lejos. Por ese motivo, si no ha hablado con ella, ya no merece la pena que a estas alturas lo haga. ¡Que se vaya, que se vaya!
—¿Que se vaya? —repitió Laura, mirándola fijamente.
Su interlocutora le dirigió una mirada penetrante.