Lo mas selecto
Lo mas selecto —Bueno, debo decir que pareces un poco pachucha —exclamó Lionel; y le recomendó con entusiasmo que tomara una copa de oporto, mientras Ferdy, que no había entendido el comentario, sugirió que papá la cogiera por la cintura y le enseñara a nadar. Ferdy simuló que se ahogaba, pero Laura interrumpió la diversión cuando el criado contestó a la campanilla (Lionel había llamado para que trajeran el oporto) y le pidió que se llevaran a los niños con la señorita Steet.
—Dile que no debe volver a marcharse nunca —dijo Lionel a Geordie mientras el mayordomo se lo llevaba de la mano; pero la única consecuencia conmovedora de esta orden fue que el niño le contestó con un grito estridente, mientras se marchaba:
—Bueno, ¡pero tú tampoco!
—¡Tienes que decirme dónde está o te prometo que me mato! —le dijo Laura a su cuñado con innecesaria violencia en cuanto los niños salieron de la sala.
—¡Pero bueno! Desde luego, eres testaruda. ¿Por qué me amenazas? ¿No me conoces lo bastante para saber que así no conseguirás nada? Ése es el tono que acostumbraba a utilizar Selina. ¡No creo que quieras ponerte a imitarla!