Lo mas selecto
Lo mas selecto El joven me miró y un momento después preguntó a la muchacha:
—¿Asà que va usted a Europa?
—SÃ, mañana. En el mismo barco que su madre.
—Por eso hemos venido, para hablar de eso —dijo la señora Mavis.
—Hijo mÃo, apiádate de mà y dime qué luz arroja tu telegrama —insistió la señora Nettlepoint.
—Lo haré, madre querida, cuando haya saciado mi sed —y Jasper vació despacio el vaso.
—Vaya, es usted peor que Gracie —comentó la señora Mavis—. Al principio pensaba una cosa y después lo contrario y no se decidió hasta ayer a las tres.