Lo mas selecto
Lo mas selecto —Por ese motivo lo que dice es siempre tan hermoso: no lo ha estropeado ninguna manipulación. Nadie podrÃa pensarlo que no fuera ella.
La muchacha sonrió ante la descripción de la querida amiga de su interlocutora, pero se preguntó vagamente qué dirÃa de ella lady Davenant a sus visitas si aceptara un refugio bajo su techo. Al fin y al cabo, sus palabras eran una halagadora prueba de confianza.
—Pues resulta que lo sé: ella desearÃa que hubiera sido usted.
—¿Que hubiera sido yo?
—Que a Lionel le hubiera gustado usted.
—Yo no me habrÃa casado con él —contestó Laura al cabo de un momento.
—No me diga eso o me hará pensar que no será fácil ayudarla. Espero que no rechace nada asà de bueno.
—Yo no lo llamarÃa bueno. Si él fuera bueno, su mujer serÃa mejor.
—Es muy probable; y si usted se hubiera casado con él, él serÃa mejor, y eso viene más a cuento. Lionel es tan bobo como una canción cómica, pero usted tiene inteligencia para dos.
—Y usted para cincuenta, querida lady Davenant. Nunca, nunca, nunca me casaré con un hombre al que no pueda respetar —exclamó Laura Wing.