Lo mas selecto
Lo mas selecto —La cosa sigue adelante igualmente.
—¿Sigue adelante?
—Bien, es demasiado tarde.
—¿Demasiado tarde?
—Bien, ya verá. Habrá lÃo.
No era muy tranquilizador, pero no lo conté en cubierta. La señora Nettlepoint regresó temprano a su camarote tras declarar que estaba muy cansada. No sé lo que «seguÃa adelante», pero Grace Mavis no apareció. Pasé tarde a desearle buenas noches a la señora Nettlepoint y me enteré de que la joven no habÃa ido a verla. La señora Nettlepoint habÃa enviado a la camarera a su habitación en busca de noticias, y ésta regresó diciendo que no estaba allÃ. Después subà a cubierta; la noche no era muy buena y estaba casi vacÃa. Al cabo de un momento, Jasper Nettlepoint y nuestra joven señorita pasaron juntos delante de mÃ.
—¡Espero que se encuentre mejor! —exclamé a su paso.
—¡Oh, sÃ! —contestó por encima del hombro—. ¡Me dolÃa la cabeza, pero ahora me sienta bien el aire!
Bajé otra vez —en cubierta sólo quedábamos ellos y yo y no querÃa que pareciera que los estaba vigilando— y, al regresar a la habitación de la señora Nettlepoint, la encontré aún despierta (la puerta estaba abierta al pequeño pasillo).