Lo mas selecto
Lo mas selecto —¿Una debilidad terrible?
—Es un mentiroso descomunal.
El pincel de Lyon se detuvo en seco mientras repetÃa la expresión que, en cierto modo, lo habÃa sorprendido.
—¿Un mentiroso descomunal?
—Ha tenido suerte si no lo ha averiguado por su cuenta.
—Bueno, confieso que he advertido cierto matiz romántico…
—Oh, no siempre es romántico. Es capaz de mentir sobre la hora o el nombre de su sombrerero. Al parecer, hay gente asÃ.
—Bueno, son unos tremendos bribones —declaró Lyon, aunque le tembló un poco la voz al pensar en lo que habÃa hecho con su vida Everina Brant.
—Oh, no siempre —dijo el anciano—. Este individuo no tiene nada de bribón. No hace daño a nadie y no tiene mala intención; no roba, no estafa, no juega ni bebe; es muy amable, es fiel a su esposa, quiere a sus hijos. Lo que pasa es que no es capaz de dar una respuesta normal.
—Entonces, supongo que todo lo que me contó anoche era falso: me contó una serie de historias elaboradÃsimas. Costaba tragárselas, pero nunca pensé que la explicación fuera tan sencilla.