Lo mas selecto
Lo mas selecto Cuando Raymond le dijo que daba por hecho que le permitiría ir al vapor para despedirlas, ella no sólo accedió amablemente sino que añadió que, si lo deseaba, podía volver a pasar por el hotel aquella noche si no tenía nada mejor que hacer. Tenía que ser entre las nueve y las diez; esperaba a otros amigos, a los que deseaba ver en el último momento y, sin embargo, no se tomarían la molestia de ir al barco.