Lo mas selecto
Lo mas selecto Rieron un momento.
—Le aseguro que me fijé en ellos en el Banner. «Los trajes del segundo acto son de una maravillosa belleza», dije.
—Oh, eso les gustará a los directores —otra vez delante de ella, parecÃa examinarla de pies a cabeza—. Habla usted de «utilizar» cosas para sus escritos. Si se describiera a sà misma, ¿cómo lo harÃa?
—Me mira —dijo la señora Harvey— como si diseñara usted mis trajes. Cómo me visto, lo que hago, ¿es eso lo que quiere saber?
—¿Qué ha sido de su vida? —preguntó Straith.
—¿Cómo sigo adelante? —prosiguió ella, como si no lo hubiera oÃdo—. Si no sigo adelante… Usted sà —declaró mientras miraba de nuevo por todas partes.
Una vez más, la respuesta hizo que él volviera a empezar, si bien tras una breve pausa.
—¿Durante cuánto tiempo ha sido…?
—¿He sido qué? —preguntó ella, al ver que él vacilaba.
—Infeliz.
Ella le sonrió desde un abismo de indulgencia.