Lo mas selecto
Lo mas selecto —Pero ¿tiene alguna idea, pobrecilla?
Así se lo planteé a la señora Munden la primera vez que nos vimos después del incidente en mi estudio; sin embargo, mi amiga creyó al principio que aludía a la posible previsión de la señora Brash acerca de lo que podía dar que hablar. Yo ya tenía mi propia idea al respecto: no lo había previsto en absoluto; mi pregunta se refería a si era consciente de la función para la cual lady Beldonald había contado con ella y para la cual nos estábamos disponiendo con toda solicitud a incapacitarla por completo.