Lo mas selecto
Lo mas selecto —Bien, ésa ha sido la impresión que ha tenido él al entrar.
—Entonces, ¿ha sido una impresión repentina e inesperada?
Su interlocutor pensó un poco.
—Preparada en cierto modo, pero confirmada al vernos allà juntos, tan comunicativos y contentos junto al fuego de la chimenea.
—Entonces, si él sabÃa que yo era feliz (cosa que, por otra parte, no es asunto suyo ni tampoco de usted), ¿se puede saber por qué ha venido?
—Bueno, como muestra de buena educación y empujado por su idea —dijo Sutton.
Ella lo escuchó sin que ningún gesto adusto o rencoroso pareciera impedir la discusión.
—Cuando usted habla de su idea, ¿se refiere a la propuesta de que actúe como abuela de su esposa? Y, si asà es, ¿la propuesta es el motivo de que lo llame usted «magnÃfico»?
Sutton se echó a reÃr.