Lo mas selecto
Lo mas selecto —El caballero más refinado que hayas visto nunca y el peor amigo.
Me sobresaltó y me dejó desconcertado; pero, al cabo de un instante, me eché a reÃr divertido.
—Bueno, ¡mientras no sea amigo mÃo! Ya veo que lo tendremos —dije cuando salÃamos, porque era evidente que habÃa pulsado un resorte. Sin duda, habÃa dado con el resorte adecuado.
Tal como pude comprobar, aquello tuvo amplias resonancias. Como habÃa prometido, fui a informar a la señora Bridgenorth de mi misión y, aunque reconoció estar muy agradecida por el éxito de ésta, advertà que la ofendÃa un poco la aparente falta de interés de la señorita Tredick en mantener una entrevista preliminar.
—Pensaba que le gustarÃa conocerme y que pensarÃa que a mà me gustarÃa conocerla a ella.
Pero yo la tranquilicé plenamente.
—Ya la verá cuando el trabajo esté terminado. La verá en el momento de agradecérselo.
—Y de pagárselo, supongo —mi anfitriona se rio, con una aspereza que, al fin y al cabo, tampoco fue excesiva—. ¿Tardará mucho tiempo?
Pensé un poco.
—Está tan interesada que me da la sensación de que lo hará de un tirón.