Lo mas selecto
Lo mas selecto —Eso es justo lo que dirá ella, aunque no lo dirá asÃ. Oh, si ella pudiera librarse y conseguir que hablaras tú por ella… porque a ti te creerán.
—¿Librarse? ¿A qué te refieres? —preguntó la joven con una frialdad que no sentÃa porque temblaba de rabia y vergüenza.
—¡Caramba! ¿De qué crees que estoy hablando? Voy a llevarla a juicio para discutirlo todo.
—¿Vas a provocar un escándalo?
—¿Provocarlo? Dios bendito, no soy yo quien lo provoca. Y ya está hecho. Apelaré a las leyes de mi paÃs, eso es lo que voy a hacer. Ella piensa que no puedo moverme, haga lo que haga. Pero eso son pamplinas, ¡claro que puedo!
—Lo entiendo, pero tú no harÃas nunca nada tan horrible —dijo Laura amablemente.
—Será todo lo horrible que quieras, pero menos que seguir asÃ; no te he contado ni la quinta parte: no te costará entender que no puedo. No es agradable contar estas cosas a una joven como tú, especialmente lo de Deepmere, si no lo sabÃas. Pero cuando pasan estas cosas, hay que mirarlas de frente, ¿verdad? Asà lo veo yo.
—No es verdad, no es verdad, no es verdad —repitió Laura Wing, igual que antes, negando despacio con la cabeza.