Lo mas selecto
Lo mas selecto —Desde un punto de vista artÃstico y debido al modo en que está hecho, es una de las cosas más curiosas que he visto nunca.
—¡Da gusto mirarlo! —dijo la pobre señora Bridgenorth en términos más sencillos.
Desde luego, daba gusto, lo da todavÃa; y precisamente por eso el caso era tan interesante.
—Sin embargo, tengo la sensación de que, como digo, no está pintado con amor.
Lo entendió muy bien.
—Lo ha pintado con rabia.
—Entonces, ¿qué tiene usted que temer?
De nuevo, lo entendió perfectamente.
—Lo mismo que sucedÃa cuando él me daba celos. De manera —declaró— que si me da su palabra de que guardará silencio…
—¿S�
—Pues doblaré la cantidad.
—Oh —contesté, dando una vuelta por el estudio, animado por la coincidencia—. Eso es exactamente lo que se me habÃa ocurrido para prestar mejor ayuda a mi amiga.