Lo mas selecto
Lo mas selecto —Está tan encantada que he tenido la sensación de que debÃa hacer algo por ti. Incumplimos el acuerdo original, he subido el precio.
—¿A cuánto? —preguntó Mary.
—Bien, cuatrocientas. Si quieres, intentaré incluso subir a quinientas.
—Oh, no va a pagar eso.
—Perdona que te lo discuta.
—¿Después de haber acordado otra cosa? —tenÃa una expresión grave—. No me gustan estos saltos y cambios.
—Bueno, querida niña, son tuyas. Se te contrató para que pintaras una bobada decorativa y has hecho una obra maestra que está viva.
—¿Eso es lo que dice ella? —dijo después de pensar un poco. Después pensó un poco más y vaciló—. ¿Qué sabe? —añadió.
—Sabe que lo quiere.
—¿Tanto como eso?
Al oÃrla tuve que mostrarme un poco firme.
—Tanto que me mandará el cheque esta tarde y yo te mandaré el tuyo por el primer correo, mañana por la mañana.
—¿Incluso antes de que reciba el cuadro?