Lo mas selecto
Lo mas selecto —Pensaba que me acusabas de arrancarle demasiado.
Me miró largo rato y entonces lo vi todo en su rostro.
—Es muy amable lo que estás haciendo por mà y lo haces muy bien. Es muy bonito, muy bonito, y te lo agradezco de todo corazón. Pero yo lo sé.
—¿Y qué es lo que sabes?
Fue de un lado a otro, preparando sus herramientas de trabajo.
—Lo que él pudo ser para ella.
—¿Quieres decir que ella fue esa mujer?
—Bueno —dijo, poniéndose las viejas gafas—, fue una de ellas.
—¿Y aceptas tan tranquila esa asombrosa coincidencia…?
—¿Al encontrarme, tras varios años, en una relación tan extraordinaria con ella? ¿Y por qué tranquila? Esta noche ha sido una tortura.
—Pero ¿qué te ha hecho pensar…?
—¿Que se lo habÃa devuelto de manera tan ciega y extraña? Tú lo dejaste claro ayer.
—¿Cómo?