Lo mas selecto
Lo mas selecto —He sido vÃctima de un asalto —pero tuvo que explicarlo—: por parte de mi hermanastro, Scott Homer. Un pobre diablo.
—¿Qué clase de pobre diablo?
—De todas. En algunas ocasiones lo pierdo de vista, desaparece en el extranjero, pero siempre vuelve, peor que nunca.
—¿Es violento?
—No.
—¿Quejumbroso?
—No.
—¿Sólo es desagradable?
—No, es bastante agradable. ListÃsimo, ha viajado mucho y es de trato fácil.
—Entonces, ¿dónde está el problema?
Mamie pensó un poco y vaciló: parecÃa contemplar un extenso pasado.
—No lo sé.
—¿Alguna historia antigua? —como su amiga no contestaba, la señora Medwin añadió rápidamente—: ¿Algo raro con el juego?
—No lo sé ¡y no quiero saberlo!
—Ah, bien. Estoy segura de que yo tampoco quiero saberlo —contestó la señora Medwin con cierto ingenio. Y esa nota aguda se sostuvo tal vez en la observación que hizo mientras se preparaba para irse—: ¿Le importa que le diga algo?