Lo mas selecto
Lo mas selecto En efecto, en cuanto llegó averiguó en qué consistía su compromiso; pero, dado que durante un tiempo aquella circunstancia formó parte de la primera impresión general, tardó en advertirla, ya que esa impresión general requería toda su capacidad de respuesta. Durante un día o dos casi se sintió víctima de una broma, de un burdo abuso de confianza. Se había presentado con la moderada agitación que acompaña a la conciencia de haber cumplido con los preparativos correspondientes; pero allí se encontró con que, aunque prevenido por los prefacios e impelido por las insinuaciones, en realidad no estaba preparado en absoluto. Se preguntaba cómo podría estar preparado para algo tan alejado de su experiencia, tan ajeno a su propio mundo, tan difícil de preconcebir bajo la nítida luz septentrional del más reciente impresionismo y, sin embargo, reconocido como tal, al fin y al cabo, llegado el momento, y como tal observado, probado y asimilado. No habría sabido cómo describir el caso: sin duda, lo habría descrito mejor con un pincel grueso y limpio, acompañado de un gesto amplio; porque tenía por costumbre considerar las ocasiones, de todo tipo, en primer lugar, como un cuadro, para poder captarlas, como solía decir, y así retenerlas en su totalidad. En esta aventura, le habían ofrecido, repentinamente, una de las impresiones más agradables, hermosas y serenas de su vida; una impresión que, además, visiblemente desde el principio resultó completa y homogénea. ¡Oh, ahí la tenía, si eso era todo lo que uno quería de algo! Y la tenía tan «ahí» que, igual que le había sucedido en Italia, en España —al encontrarse por fin, en una umbría capilla lateral o en un espléndido museo, frente a una gran obra soñada o con otra todavía más grande que se le ofrecía inesperadamente—, había contenido la respiración para no romper el hechizo; para prolongar la repentina reverencia casi había bajado la voz y andado de puntillas. La revelación repentina de la belleza suprema puede parecernos una ilusión, jugueteando con nuestro deseo: la libertad inmediata con ella, una temeridad.