Lo mas selecto
Lo mas selecto —Con todo mi respeto y admiración, le diré que quien es distinta es usted. Ésa es la cuestión principal. No estoy seguro de que mereciera usted algo tan terrible como conocernos.
—Bueno —dijo la señorita Wenham—, los conozco ya un poco, ¿verdad? Y no me parece terrible. Para mà es un cambio delicioso.
—Oh, no estoy seguro de que deba usted tener cambios deliciosos.
—¿Y por qué no, si ustedes sà los tienen?