Lo mas selecto
Lo mas selecto —SÃ, porque a partir de ahora la veré consciente de sà misma. Será exactamente como es, lo admito caritativamente, nada más o menos, nada distinto. Pero será en todo distinta. Vivimos en una época de máquinas prodigiosas, todas organizadas para un único fin. Este fin es la publicidad, una publicidad tan feroz como el apetito de un canÃbal. Asà pues, se trata de no tener ilusiones, de no creerse en un momento de despiste que el canÃbal te pasará por alto. No se olvida de nadie. No se olvida de nada. Irá todo bien. Lo pasará usted muy bien. Será usted un personaje público, se hablará de usted en el mundo por sus méritos y éstos se pregonarán en todas partes. Desde luego, será por eso, porque Addie es magnÃfica, asà como por todo lo que no es usted. Asà que adiós.
Sin embargo, se quedó hasta el dÃa siguiente y fue teniendo noticia de vez en cuando de las distintas etapas del viaje de su amiga; la hora, en esta ocasión, en que se habrÃa puesto en camino, la hora en que llegarÃa a Dover, la hora en que llegarÃa a la ciudad, donde se alojarÃa en casa de la señora Dunn. Quizá llevarÃa consigo a la señora Dunn, porque la señora Dunn aumentarÃa el coro. Al final, al dÃa siguiente, como si lo previera, la calma se hizo entre ellos; él guardó tanto silencio como su anfitriona. Pero antes de irse, ella formuló, tÃmida e inquieta, como una llamada, la pregunta que, durante horas, habÃa estado preparando.