Lo mas selecto
Lo mas selecto —No lo conseguiremos, ¿cómo vamos a conseguirlo? Es perfecto.
—Si no lo conseguimos, él se habrá comportado con crueldad, cosa que es imposible cuando ha esperado tanto tiempo para ser amable.
La señora Gedge lo creÃa de veras, querÃa creerlo. Puesto que las amplias puertas del mundo de la poesÃa se les habÃan abierto de repente, era de justicia poética que fueran los primeros en saberlo. TenÃa fe en su patrocinador; repentina, pero ahora completa.
—Se acuerda: eso es todo; y ésa es nuestra fuerza.
—¿Y cuál es la suya? —preguntó Gedge—. Quizá quiera colocarnos, pero eso no quiere decir que pueda. ¿Qué tenemos nosotros que no tengan los demás?
—Pues que somos justo lo que necesitan.