Lo mas selecto
Lo mas selecto —¿Grant-Jackson? SÃ, es una sorpresa, pero está claro que ha estado pensando durante este tiempo en lo que más nos convenÃa.
—Me refiero a él —Gedge contestó con mayor frialdad—. A que nos convirtamos en algo familiar e Ãntimo: porque asà es como será. Viviremos con Él.
—Claro, eso es lo hermoso del asunto —y añadió alegremente—: cuanto más hagamos, más lo querremos a Él.
—Sin duda, pero es un poco sobrecogedor. Cuanto más lo conozcamos —reflexionó Gedge—, más lo querremos a Él. Mira, la verdad es que no lo conocemos muy a fondo.
—Lo conocemos tan bien, supongo, como la clase de gente que han tenido. Y lo probable es que no sea tremendamente necesario, a menos que nos importe, como es nuestro caso. Porque están los hechos.
—SÃ, están los hechos.
—Es decir, los principales. Eso es lo único que quiere la gente… la gente que va.
—SÃ, seguramente sólo querrán eso.
—Asà que eso era lo único que tenÃan que saber las personas que estaban encargadas.
—Ah —dijo él como si fuera una cuestión de honor—, nosotros tenemos que saberlo todo.