Lo mas selecto

Lo mas selecto

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Había empezado dirigiéndose a su mujer, pero había terminado, con sus modales abiertos y amistosos y su indescriptible soltura, por dirigirse a Gedge, al pobre Gedge que contenía el aliento y que sentía, del modo más inesperado, que nunca había estado en tan buena compañía. La joven esposa, que había seguido mirando por su cuenta, pronunció con un suspiro o una sonrisa —Gedge no habría sabido decir cuál de las dos cosas— su respuesta a aquellas observaciones.

—Es una pena que Él no esté aquí. Me refiero a que no esté presente como Goethe está en Weimar. Porque Goethe sí está en Weimar, de eso no hay duda.

—Sí, querida: mala suerte para Goethe. Allí está atrapado. En cambio, este hombre no está en ningún lado. Te desafío a que lo encuentres.

—¿Y por qué no decir, de modo más hermoso, que, como el viento, está en todas partes? —dijo la joven riendo.

Por supuesto, no hablaban en un tono de discusión sino de broma, si bien, en opinión de Gedge, la broma más agradable y más acorde con su criterio que había oído en su vida; y, por eso mismo, el joven pudo proseguir sin producir la menor irritación, contestando a su esposa pero mirando al interlocutor de ambos.

—Que me cuelguen si está aquí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker