Lo mas selecto
Lo mas selecto —El problema es que no sé hacer otra cosa —prosiguió él.
—¡Nada en absoluto! —coincidió ella con entusiasmo.
—Mientras que aquÃ, si lo cultivo un poco, quizá todavÃa pueda mentir. Pero debo cultivarlo.
—¡Oh, querido Morris! —se levantó para darle un beso.
—Haré todo lo que pueda —dijo él.