Otra vuelta de tuerca

Otra vuelta de tuerca

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No obstante, volvió a ponerse de cara a la ventana, y a continuación se aproximó con su paso inquieto, dubitativo y meditabundo. Estuvo un rato asomado, con la frente contra el cristal, contemplando los absurdos arbustos que yo conocía y la melancolía de noviembre. Siempre he dispuesto del recurso de las «labores de punto», con las cuales gané ahora el sofá. Instalándome allí con las labores, como reiteradamente había hecho en los momentos tormentosos que he descrito, momentos en que sabía que los niños se entregaban a algo que me estaba vedado, obedecía a mi costumbre de estar preparada para lo peor. Pero una sensación fuera de lo normal creció en mí mientras hallaba un significado en la encogida espalda del muchacho, precisamente la sensación de ahora no me excluía. Esta idea se intensificó en los siguientes minutos y me llevó a la inmediata deducción de que quien estaba excluido era él. Los marcos y los paneles del gran ventanal eran, para él, una especie de imagen del fracaso. Tuve la sensación de verlo encerrado, bien fuera o bien dentro. Era admirable, pero no estaba cómodo. Lo interpreté como un brote de esperanza. ¿No estaba buscando, a través de los paneles encantados, algo que no podía ver? ¿Y no era la primera vez, en todo aquel tiempo, que caía en semejante error? La primera vez, la primerísima: me pareció un maravilloso augurio. Aunque controlaba sus reacciones, aquello parecía ponerlo nervioso; había estado todo el día nervioso, y si bien se sentó a la mesa con su habitual delicadeza de modales, necesitó todo su pequeño talento para disimularlo. Cuando al fin se dio la vuelta para hacerme frente, era como si su talento hubiese desaparecido.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker