Roberto el pirata o el nieto del diablo
Roberto el pirata o el nieto del diablo Buenos dÃas, amigos.
—A la paz de Dios, señor jorge Blasco.
—¿Adonde bueno, usarcé, tan a prima hora?
—A misa a Santa MarÃa, tÃo Roque: hoy hace años que murió mi primera parienta, y yo soy cristiano viejo.
—Y que Dios le guarde muchos años y le aumente su labranza para bien de la gente jornalera.
—Y vosotros, ¿ cómo tan de mañana por la plaza y en concilio? Porque junta de rabadanes... ya se sabe lo demás.
—Puede ser que esta vez el refrán no se engañe.
—¡ Hola, hola! ¿Esas tenemos?
—Ya lo creo; ¡hay novedades!
—¡Novedades en Calatayud! Y lo decÃs asÃ... con tanto misterio... ¿Qué es ello?
—¿ Pues no sabe nada usarcé?
—Ni palabra. He estado cuatro dÃas cazando por los montes de Cetina, y llegué anoche bastante tarde y harto cansado para no meterme a seguida en cama, después de hacerles los honores a un par de sendas perdices y a una jarra de lo añejo de mi bodega.
—Es que las novedades son de esta misma noche...
—Me ponéis en cuidado, ¡ cuerpo de Dios! Contad algo pronto.