Aventura
Aventura Sheldon se dio cuenta de que aquel hombre examinaba a la muchacha con miradas de codicia y cierta expresión despectiva, llegando a la conclusión de que no era digno de Joan, ni por supuesto capaz de hacerla feliz, ya que ella era demasiado sensible como para enamorarse de un hombre superficial. Estaba convencido de que tarde o temprano dirÃa algún disparate que terminarÃa dando al traste con todas sus ambiciones amorosas. Por otro lado, con ese temor caracterÃstico de los enamorados, Sheldon recelaba que Tudor, en lugar de fracasar en su empeño, tuviese éxito y lograse conquistar a Joan con malas intenciones. Pero de una cosa estaba convencido: aquel hombre no conocÃa Ãntimamente a la joven, ni sabÃa lo arraigado que estaba en ella el deseo de independencia; y por ese motivo fracasarÃa en cuanto intentase someterla a sus deseos. Sin embargo, habÃa una mancha negra dentro de aquella certeza: ¿Y si se habÃa equivocado respecto al carácter de la muchacha? ¿Y si Tudor, después de todo, no actuase de aquel modo?