Colmillo blanco
Colmillo blanco Sin embargo, él era, con mucho, el más fiero de la camada. PodÃa emitir un áspero gruñido mucho más alto que el de los otros. Sus pequeñas cóleras eran más temibles que las de los demás. Fue él el que primero aprendió el truco de hacer rodar a uno de sus hermanos cachorros con un astuto golpe de pata. Y fue él el primero que agarró a un cachorro por la oreja y tiró de ella y gruñó a través de las mandÃbulas bien apretadas. Y, desde luego, fue él el que causaba más problemas a la madre loba cuando trataba de retirar a la camada de la boca de la caverna.