Colmillo blanco

Colmillo blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El lince había muerto. Pero la loba estaba débil y malherida. Al principio, cuidó del cachorro y le lamió la paletilla desgarrada, pero la sangre que había perdido se había llevado consigo toda su fuerza y, durante todo un día y una noche, permaneció echada junto al cadáver de su enemigo, sin moverse y sin apenas respirar. Durante una semana no abandonó la cueva excepto para beber agua; sus movimientos eran lentos y dolorosos. Tras cierto tiempo, el lince fue devorado y las heridas de la loba se curaron lo suficiente como para permitirle volver a seguir el rastro de la carne.

La paletilla del cachorro se quedó entumecida y dolorida y durante algún tiempo cojeó por el terrible zarpazo que había recibido. Pero el mundo parecía haber cambiado. Se movía en él con mayor seguridad, con un sentimiento de poder que no había experimentado los días anteriores a la batalla con el lince. Se había asomado al aspecto más feroz de la vida: había luchado, había hundido sus dientes en la carne de un enemigo y había sobrevivido. Y por todo aquello, se comportaba con más aplomo, con un aire de desafío que era nuevo para él. Ya no tuvo miedo de las pequeñas cosas nunca más y buena parte de su timidez se desvaneció, aunque lo desconocido nunca cesaba de presionarle con sus misterios y sus horrores intangibles y siempre amenazadores.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker