Colmillo blanco
Colmillo blanco Y entonces, la vergüenza se apoderó de él. Sabía lo que era la risa y lo que significaba. No nos es dado saber cómo algunos animales conocen la risa, pero también Colmillo Blanco la conocía. Y sintió vergüenza de que los animales-hombre se rieran a su costa. Se volvió y salió corriendo, no por el dolor que le había causado el fuego, sino por las risas que penetraban mucho más profundamente y le herían el ánimo. Y corrió hacia Kiche, que se debatía rabiosa en el extremo del palo como un animal que se vuelve loco: Kiche, la única criatura en el mundo que no se reía de él.