Colmillo blanco
Colmillo blanco Se dio cuenta de que era un proscrito en mitad del populoso campamento. Todos los perros jóvenes seguían a Hocicos. Existía una diferencia entre Colmillo Blanco y ellos. Quizás advertían su linaje salvaje e instintivamente sentían por él la enemistad que los perros domesticados poseen hacia los lobos. Pero fuera como fuese, se unían a Hocicos para perseguirle. Y, una vez declarada su posición contra él, encontraron buenas razones para continuar en contra suya. Cada uno de ellos, de vez en cuando, había sido víctima de sus dientes y verdad es que siempre daba más mordiscos de los que recibía. Muchos de ellos los propinaba en luchas de uno contra uno; pero tales combates le eran negados. El comienzo de una disputa así era siempre la señal para que todos los perros jóvenes del campamento acudieran corriendo y se abalanzaran contra él.