Colmillo blanco

Colmillo blanco

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

A mediados del verano, Colmillo Blanco tuvo una experiencia. Trotando en silencio para investigar un nuevo tipi que habían levantado en un extremo del poblado durante el período en que había estado ausente con los cazadores de alces, se encontró cara a cara con Kiche. Se detuvo y la observó. La recordaba de forma vaga, pero la recordaba, y aquello era más de lo que se hubiera podido decir de ella. Arrugó el hocico con un gruñido amenazador, y entonces Colmillo Blanco recordó perfectamente. Sus olvidados días de cachorro, todo lo que iba asociado con aquel gruñido familiar, resurgió en su mente.

Antes de que conociera a los dioses, Kiche había sido para él el centro de su universo. Avanzó lleno de alegría y ella le recibió con afilados colmillos que desgarraron sus mejillas hasta mostrar los huesos. Él no comprendió. Se retiró, atónito y perplejo.

Pero no fue culpa de Kiche. Una madre loba no está preparada para recordar a sus cachorros de un año o más. Así que ella no reconoció a Colmillo Blanco. Era un animal extraño, un intruso, y la camada que tenía por entonces le confería el derecho a repeler tales intrusiones.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker