Colmillo blanco
Colmillo blanco Los meses pasaron. Colmillo Blanco se hizo más fuerte, más pesado y compacto, mientras su carácter se desarrollaba según las lÃneas establecidas por su herencia y su entorno. Su herencia era algo que podÃa ser comparado con el barro. PoseÃa infinidad de posibilidades y podÃa ser modelada en diferentes formas. El entorno servÃa al barro de modelo para darle una forma concreta. AsÃ, si Colmillo Blanco no se hubiera acercado nunca al fuego de los hombres, las Tierras VÃrgenes le habrÃan modelado como un verdadero lobo. Pero los dioses le habÃan ofrecido un entorno diferente y habÃa sido modelado como perro, aunque poseyera un aire lobuno. Asà pues, era perro y no lobo.
Y por ello, de acuerdo con la naturaleza de su barro y la presión del entorno, su carácter iba quedando modelado de una forma particular. No habÃa posible escapatoria. Se estaba convirtiendo en una criatura más hosca, más insolidaria, más solitaria, más feroz, mientras los perros aprendÃan más y más que era mejor estar en paz que en guerra con él y Castor Gris comenzaba a premiarle con más intensidad conforme pasaban los dÃas.