Colmillo blanco
Colmillo blanco No en vano había visto la luz en un cubil solitario y había luchado por primera vez con el ptarmigán, la comadreja y el lince. Y no en vano habían sido sus días de cachorro amargos por la persecución de Hocicos y de todo el grupo de cachorros. Podría haber ocurrido de otra forma y él habría sido distinto también. Si Hocicos no hubiera existido, habría pasado sus primeros años con los demás cachorros y habría crecido más como un perro, desarrollando su afecto hacia ellos. Si Castor Gris le hubiera demostrado algo de cariño y afecto, habría conocido la profundidad de la naturaleza de Colmillo Blanco y habría conseguido que afloraran todo tipo de bondadosas cualidades. Pero no había sido así. El barro de Colmillo Blanco había sido modelado hasta convertirle en lo que era: una criatura hosca y solitaria, fría y feroz, el enemigo de toda su especie.