Colmillo blanco
Colmillo blanco Aprendió a adaptarse de muchas formas a su nuevo modo de vida. Comprendió que debía dejar en paz a los perros de su amo. Sin embargo, su naturaleza dominante necesitaba dejar bien claras las cosas y, al principio, tuvo que hacerles entender por la fuerza su superioridad y su liderazgo. Logrado esto, tuvo pocos problemas con ellos. Le abrían paso cuando se acercaba, se alejaba o caminaba entre ellos y, cuando expresaba su voluntad, ellos obedecían.
De la misma forma, llegó a tolerar a Matt, como una posesión de su amo. Su amo rara vez le daba de comer; Matt lo hacía, era su labor; sin embargo, Colmillo Blanco adivinó que era su amo quien lo hacía a través de él. Matt era quien intentaba ponerle los arneses y quien quería hacerle tirar del trineo junto a los demás perros. Pero Matt no lo conseguía. No fue sino hasta que Weedon Scott se los puso y le dio a entender lo que deseaba, cuando Colmillo Blanco comprendió. Interpretó como la voluntad de su amo el que Matt le dirigiera y le manejara, de la misma forma que dirigía y manejaba a los demás perros.