Colmillo blanco
Colmillo blanco La loba estaba enfurecida. Hundió sus colmillos en el hombro de su compañero como castigo y él, asustado, sin saber a qué se debía aquel nuevo ataque, reaccionó con ferocidad y con más miedo todavía y desgarró el hocico de la loba. Que se ofendiera por tal represión también fue algo inesperado para ella, y saltó sobre él con gruñidos de indignación. Entonces él descubrió su error e intentó aplacarla. Pero ella procedió a castigarle con severidad, hasta que Tuerto se dio por vencido en sus intentos por tranquilizarla y dio vueltas en círculo con la cabeza fuera del alcance de la loba, pero recibiendo el castigo de sus dientes en los hombros.