Colmillo blanco
Colmillo blanco Y poco después, ella encontró lo que había estado buscando. Se hallaba a unas cuantas millas corriente arriba de un pequeño río que en el verano desembocaba en el Mackenzie, pero que entonces estaba helado desde su superficie hasta su fondo rocoso. Era un arroyuelo de hielo sólido que había muerto desde el manantial a la desembocadura. La loba trotaba con fatiga, con su compañero delante, cuando alcanzó un saliente, un alto montículo de barro. Se desvió y corrió hacia él. El deterioro que habían causado las tormentas y los deshielos de la primavera habían socavado el banco y en cierto lugar habían producido una pequeña cueva a partir de una estrecha fisura.