La gente del abismo

La gente del abismo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

¡Oh Caridad, Oh Filantropía, bajad al clavo y aprended de Jengibre! Estando en el fondo del Abismo llevó a cabo un acto tan puro y altruista como se pueda efectuar fuera del Abismo. Fue maravilloso por parte de Jengibre y aunque la vieja acabara contagiada de algo por aquellas costillas “de primera”, la acción continúa siendo maravillosa, aunque un poco menos. Pero lo más notable de este incidente, me parece a mí, es que el pobre Jengibre se volviese “como loco” a la vista de tanta comida desperdiciada.

Es norma en el albergue que quien entre esté allí dos noches y un día; pero yo ya había visto bastante para mi propósito, había pagado por mis gachas y mi lona y estaba listo para huir de allí.

—Vamos, salgamos deprisa—le dije a uno de mis compañeros señalando la puerta por la que había entrado el coche mortuorio.

—¿Y que me echen catorce días? —No, sólo nos damos el piro.

—No, yo he venido a descansar —dijo complaciente y pasar otra noche aquí no me va a hacer ningún daño. Todos compartían su opinión, de modo que tuve que «darme el piro» yo solo.

—Jamás podrás volver—me advirtieron.

—No hay miedo, diablos —contesté con un entusiasmo que no podían comprender; entonces, escabulléndome a través de la puerta, corrí calle abajo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker