La gente del abismo
La gente del abismo —¿En qué trabaja? Parece enfermo.
—Son mis pulmones. Estoy en una fábrica de ácido sulfúrico.
—¿Maneja usted tortas salinas?
—SÃ.
—¿Es un trabajo duro?
—Es un jodido trabajo duro.
—¿Por qué trabaja en este oficio de esclavos?
—Estoy cansado. Tengo hijos. ¿Voy a dejar que se mueran de hambre?
—¿Pero por qué ha elegido esto?
—Estoy cansado. Hay un montón de gente sin trabajo en St. Helen’s.
De entrevistas con trabajadores hechas por ROBERT BLANTCHFORD
En cierta ocasión estuve hablando con un hombre muy vengativo. Tal y como él opinaba, su mujer y la ley le habÃan traicionado. El merecimiento del castigo y la ética son aquà poco importantes. El interés de la cuestión radica en que ella habÃa obtenido la separación y él tenÃa la obligación de pagarle diez chelines para su manutención y la de sus cinco hijos.
