Las Muertes concentricas
Las Muertes concentricas —¿Te enteraste, Alec? —fueron sus primeras palabras—. Mapuhi encontró una perla. ¡Y qué perla! Jamás se pescó una perla como ésa ni en Hikueru, ni en todas las Paumotus, ni en el mundo entero. Cómprasela. La tiene ahora. Y recuerda que te lo dije primero a ti. Mapuhi es un tonto y te la dará por poco dinero. ¿Tienes un poco de tabaco?