Una excursión a los indios Ranqueles

Una excursión a los indios Ranqueles

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

66

La familia del cacique Ramón. Spañol. Una invasión. Despacho al capitán Rivadavia. Cuestión de amor propio. Buen sentido de un indio. En Carrilobo soplaba mejor viento que en Leubucó. Suenan los cencerros. Atíncar (léase bórax). El hombre civilizado nunca acaba de aprender. Me despido. Cómo doman los bárbaros. ¡Últimos hurrahs!

Me invitaron a pasar al toldo de Ramón.

Dejé a doña Fermina Zárate y a Petrona Jofré con los franciscanos y entré en él.

La familia del Cacique constaba de cinco concubinas, de distintas edades, una cristiana y cuatro indias de siete hijos varones y de tres hijas mujeres, dos de ellas púberas ya.

Estas últimas y la concubina que hacía cabeza se habían vestido de gala para recibirme.

No hay indio ranquel más rico que Ramón, como que es estanciero, labrador y platero.

Su familia gasta lujo.

Ostentaban hermosos prendedores de pecho, zarcillos, pulseras y collares, todo de plata maciza pura, hecho a martillo y cincelado por Ramón; mantas, fajas y pilquenes de ricos tejidos pampas.

Las dos hijas mayores se llamaban, Comeñé, la primera, que quiere decir ojos lindos, de come, lindo, y de ñe, ojos. Pichicaiun, la segunda, que quiere decir boca chica, de pichicai, chico, y de un, boca.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker