Historia de un pepe
Historia de un pepe Si se hubiera encargado a Rosales o a Pontaza un cuadro del paseo, tendrÃamos hoy una representación de aquel curioso espectáculo, y no nos verÃamos obligados a limitarnos a estas breves pinceladas, en que seguimos los recuerdos que ha conservado la tradición y tal cual ligera noticia que encontramos acá y acullá en nuestras antiguas crónicas. Con esto habrán de contentarse por hoy nuestros lectores, y con que les digamos que en el paseo de noviembre del año 1810, la gran novedad, lo que hizo parecer pálido todo el aparato de la fiesta, fue el caballo árabe del cadete Gabriel Fernández y sus esclavos moros.