La hija del Adelantado
La hija del Adelantado Desde aquel instante, el agradecido anciano, que conservaba el más vivo reconocimiento por el importante servicio que le prestara don Pedro, se propuso coger el hilo de aquella trama, en que veía claramente se había envuelto a su generoso favorecedor y a la hija de su amo. El nombre de Agustina Córdova, que pronunció doña Juana, era una luz si bien incierta y vaga, pero que podía guiarlo en el laberinto de aquella tenebrosa intriga. No ignoraba Rodríguez la historia escandalosa de la viuda del capitán Cava, ni las relaciones que tuvo en otro tiempo con Portocarrero, ni el empeño que había puesto en volverlo a atraer a sus redes. Con aquellos datos, la inteligencia perspicaz del anciano criado adivinó en parte la causa del profundo desagrado de doña Leonor y de su excesiva severidad con que acababa de tratar a Portocarrero.