Ana la de La Isla

Ana la de La Isla

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Todos nos acostumbramos a los demás —dijo Phil—, y yo he aprendido a lavar platos y a barrer el suelo.

—Pero no necesitas hacernos creer que puedes matar gatos con cloroformo —contestó Ana, riendo.

—La culpa fue del agujero —protestó Phil.

—Fue una suerte que hubiera uno —comentó la tía Jamesina, un tanto severa—. Admito que a veces es preciso ahogar los gatos recién nacidos, pues de lo contrario se llenaría el mundo. Pero ningún gato crecido debe ser sacrificado, a menos que vacíe huevos.

—Usted no hubiese pensado muy bien de Rusty si lo hubiese visto cuando llegó —dijo Stella—. Parecía el mismo diablo.

—No creo que el diablo sea muy feo —reflexionó la tía—. No podría hacer tanto daño si lo fuera; me lo imagino más bien como un apuesto caballero.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker