Valancy Stirling
Valancy Stirling El doctor Trent dejó caer el auricular, se precipitó fuera de la sala y subió la escalera sin lanzar siquiera una mirada a Valancy, que le oÃa correr frenéticamente por el piso superior, gritando órdenes a alguien —presumiblemente su ama de llaves—. A continuación bajó las escaleras de dos en dos con una bolsa en la mano, cogió al vuelo su sombrero y su abrigo del perchero, abrió la gigantesca puerta, y se precipitó a la calle en dilección a la estación.
Valancy permaneció sentada, sola, en el pequeño gabinete, sintiéndose completamente idiota, más idiota que nunca. Idiota y humillada. Asà que eso era lo que le ofrecÃa su heroica determinación de estar a la altura de John Foster y de afrontar sus miedos. No solo era un fracaso para su familia, sin amigos o pretendientes, sino que también era insignificante como paciente. En su frenesÃ, el doctor Trent habÃa olvidado completamente su presencia. Nada habÃa conseguido ignorando los consejos del tÃo James y burlándose de las tradiciones familiares.
Por un instante temió ponerse a llorar. Todo aquello era tan ridÃculo. A continuación escuchó al ama de llaves del doctor Trent descender por la escalera. Valancy se levantó y se dirigió a la puerta del gabinete.
—El doctor se ha olvidado completamente de mà —dijo con sonrisa torcida.