Los pensamientos son cosas
Los pensamientos son cosas Muchos de nosotros estamos familiarizados con las rabietas que cogen los niños cuando no pueden hacer lo que quieren o no pueden conseguir lo que desean. A veces son todo un espectáculo, a menudo muy violento. Sin embargo, suelen durar poco, y el niño vuelve enseguida a estar alegre. Creemos que tales rabietas son sólo un estadio del proceso de crecimiento y que los niños las superarán cuando crezcan, pero ¿es esto cierto? ¿Las hemos superado nosotros?
Es verdad que no podemos montarles un espectáculo a los demás, pero puede ser que, inconscientemente, nos lo montemos a nosotros mismos, causándole a nuestro cuerpo un verdadero transtorno. Cuando tenemos que hacer algo que no queremos, o cuando tenemos que hacerlo a un paso distinto del que desearÃamos, la medicina ha demostrado que el cuerpo a menudo nos monta una rabieta en forma de migraña, y en tales casos los tranquilizantes poco o nada pueden hacer.
Si aprendemos a reconocer aquellas condiciones o aquellas situaciones de la vida cotidiana que pueden contribuir a la migraña o a cualquier otro mal, podremos tratarlas objetivamente, en vez de reaccionar inconscientemente con una rabieta corporal.
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